Algunos de ustedes sabrán que en en Madrid y Barcelona se celebró unos de esos megafestivales en los que para verlo todo hay que tener un buen estado físico, de deportista… de… ciclista, por ejemplo.
Dos días bajo el sol y la luna, miles de personas, muchos grupos.
La selección de los artistas me gustó bastante, pero esta tiene un precio, no puedes verlos a todos. La superposición es inevitable, aunque yo hubiera cambiado algunas piezas de lugar, pero claro, yo. Qué listo.
Me dolió un poco no poder ver a Morrissey o Siouxsie, otra superposición (de festivales), sobre todo cuando un dj pinchó una canción de la dama postpunk. Pero en esta vida siempre hay que elegir, y cuando te regalan una entrada, eliges! (Gracias tío).
El festival
Lo bueno (Día 1)
Llegamos justo cuando empezaban las hermanas Breeders,el sol todavía estaba pegando, no había la gente que esperaba, asi que nos fuimos al medio-adelante. Muy divertido, tenía muchas ganas de verlos, me caen muy bien y me hicieron sentir “entre amigos” con sus bromas, equivocaciones, y su dominio del español, que se basaba en preguntarle al bajista “How do you say…?”
Luego, entrando la noche, le llegó el turno a Kings of Leon, otro grupo que tenía muchas ganas de ver. Me llevé una sorpresa visual cuando salieron, yo los esperaba pelilargos y vaquerosrrotos, y salieron super arregladitos…
Con los primeros acordes me olvidé de todo esto y yo, que una hora antes estaba comentando lo tranqui que son los europeos ahí adelante de todo, me tuve que callar avasallado por un grupo de fans con los que desde ahi no paré de saltar y bailar.
Cuando terminó el concierto, el guitarra tiró su púa al público y parece que cayó cerca, porque todos a mi alrededor estaban mirando el suelo. Uy, si, ahí está. La agarro y una fan-girl a mi lado me mira con los ojos del gato de “Shrek” y no pude soportarlo. Se la regalé.
Después, vinieron los Sex Pistols (Viagra version). Estuvo bien, pero al tercer tema nos fuimos a ver a los Raveonettes que con unas luces simples pero MUY bien cuidadas me hicieron bailar un buen rato.
¿Y con los Kaiser Chiefs? Mmm si, también bailé.
Para cuando llegaron Los Planetas ya estaba un poco destruido, y como se les ocurrió arrancar con cuatro temas densísimos, eliminaron por completo mis ganas de quedarme allí. Desde ese momento, nuestras direciones eran erráticas entre las carpas y la zona del estanco con almohadones!



Continuará…